Categorías
Uncategorized

Baldin mentirosin.


[Pixabay](https://pixabay.com/es/photos/ni%C3%B1o-riendo-la-lectura-personas-2604853/

Baldin mentirosin. 

Facundo Baldin era un niño bastante particular, siempre tenía alguna respuesta ilógica y a sus cortos 4 años ya tenía más mentiras que el mismo pinocho. 

Cuando su madre le decía porque la habitación estaba patas arriba, él respondía que un tornado miniatura había entrado, dejando todo vuelto destrozos a su paso, ponía tal cara de veracidad y gesticulaba tan gracioso que su madre se largaba a reír y terminaba ordenado. 

En otras ocasiones su padre preguntaba, porque el perro de verde estaba pintado, a lo que Baldin mentirosin respondía, al perro le dio mucha rabia y se ponía como hulk, todo verde y furioso, destruyó  su casa y ya no tiene ni donde vivir. 

Claramente Baldin estaba viviendo en un mundo de fantasías y al ser sus respuestas tan graciosas sus padres se reían y no lo sacaban de esa mentira garrafal. 

Había llegado el cumpleaños del pequeño Baldin (todos lo conocían por su apellido), venían invitados los tíos y tías por ambas partes de los padres, venía la abuela Florentina, ya estaba en avanzada edad pero tenía unas pilas que ya las quisiera un joven. 

Todos contentos, los primos y primas, vecinos del barrio y compañeritos de la escuela pasándolo genial, diversión, comida y decoración era lo menos que faltaba. Pasaban las horas y el pequeño no bajaba, su madre lo fue a buscar ya que querían cantarle el cumpleaños feliz, bajo por fin Baldin y pidió la palabra. 

Sorprendidos los invitados por un niño tan pequeño y tan desenvuelto, 5 años recién cumplidos, decía la tía María y ya quiere dar discurso. 

Atención invitados, exclamó Baldin, tardaba en bajar ya que vi a la vecina Matilde darse besos con  mi tío Tomás. Todos quedaron con la boca abierta y por más que los imputados juraban y re juraban que no era verdad nadie les creía, como va a mentir el niño decía el marido de la vecina Matilde mientras agarraba por el cuello al pobre tío Tomás. 

Allá en un rincón devorando el pastel Baldin se reía por la mentira que había dicho y para su satisfacción el enojo de los demás lo hacía poner misteriosamente feliz. 

Este episodio fue el que terminó de marcar la personalidad de Baldin y esas mentiras piadosas empeoraban día tras día. 

Baldin ya era un adolescente y se metía en muchos problemas, de los cuales siempre escapaba de una u otra forma. 

Cierta noche próxima a su cumpleaños número 16, Baldin saco el auto de su padre, obviamente sin permiso alguno, se jactaba ante sus amigos que el auto le pertenecía y se daba ínfulas de nada, tan convincente era que le creían todo lo que decía. 

El mentir se había vuelto en un arte bajo su boca, un deporte que practicaba a diario, su estilo de vida y lo peor era que el mismo término creyendo cada una de esas mentiras que se volvían una enorme bola de basura. 

Estando en la fiesta, con el auto de su padre sacado sin permiso nunca sospechó lo que iba a pasar; su padre al no ver el vehículo estacionado hizo la denuncia por robo, la policía empezó a buscar y como dicen que atrapan antes a un mentiroso que a un ladrón está no fue la excepción. 

Baldin se sorprendió al ver llegar a la policía y urdido nuevamente un plan, mentir ya estaba en su sangre y salían por inercia; los jóvenes corrieron en todas direcciones antes que la policía se estacionara, al bajar revisaron el auto que se encontraba con las llaves puestas, vieron la parte delantera y trasera y no había nada. 

De pronto escucharon un ruido en la maleta, sigilosos y con linterna en mano fueron a ver, para su sorpresa el joven Baldin se hallaba con la boca tapada con cinta al igual que sus manos atadas con la misma; sacaron al joven que de la nada se largó a llorar diciendo que al ir a sacar la basura había visto a un sujeto alto, corpulento con una calva el cabeza, vestía ropa playera y según Baldin lo había metido a la maleta para pedir rescate. 

La policía llamó a los padres que ni enterados estaban de que el joven no estaba en su habitación y al verlo nuevamente lo abrazaron y besaron agradeciendo a los policías su pronto actuar. Baldin se reía internamente por su proeza ya que había burlado a la misma ley. 

A los días subsiguientes la policía se comunica con los padres del joven para que vayan a reconocer al presunto ladrón, obviamente los padres no podían hacerlo, como lo harían si nada habían visto, fue ahí que Baldin entró en acción y al ver a un hombre de tales características antes descritas lo acusó sin tapujos, su mentira había llegado demasiado lejos y un inocente sería encarcelado por robo y secuestro de un menor. 

Los policías aplaudían a Baldin por su tremendo valor y visión de justicia, el joven se regocijaba con sus logros, sus mentiras cada vez se acercaban más a destruir su genial vida. 

Baldin creció al igual que su mundo de mentiras y falsedad, cada día algo nuevo salía y una mentira seguía a otra creando una avalancha. 

Baldin ya adulto y enamorado de una buena mujer tenía pensado pedirle matrimonio, establecer un hogar y hasta hijos que corrieran en su supuesta mansión; Aurora le creía cada palabra de amor hasta que lo descubrió en aquella relación paralela que mantenía, así entre ambas mujer descubrieron que Baldin mantenía relación amorosa con 3 mujeres más, a las cuales supuestamente les decía que eran las únicas en su vida. 

Descubierto por las 5 mujeres y recibiendo una cachetada por parte de cada una quedo SOLO, así es; sus mentiras habían acabado la relación tan bella que tenía con Aurora. 

Al pasar los meses Aurora conoció un buen hombre y contrajo matrimonio, Baldin se mentía a sí mismo diciendo que había sido él quien la había dejado por sus malos comportamientos y por ser infiel, así es Baldin le había atribuido a Aurora sus propios defectos y él se victimizaba por la situación  vivida. 

Así continuó Baldin mintiendo y mintiendose a sí mismo, ya en la pobreza absoluta seguía jactándose de grandes riquezas, las cuales sólo se hallaban en su mente desorientada, al pasar el tiempo Baldin ya siendo un anciano y en completa soledad de la calle murió, acabó su vida en una noche de invierno en donde sí último pensamiento fue recordar una vida inexistente, con esposa he hijos que jamás existieron 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *