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Un amor virtual. Una historia real.


[Pixabay](https://pixabay.com/es/photos/el-amor-conexi%C3%B3n-tel%C3%A9fono-m%C3%B3viles-4888776/

Me enamore a través de una pantalla, una imagen que no sabía si era o no real, me deslumbre de sus palabras y no de su voz, trataba de imaginar y darle ese sonido a las palabras que tanto me emocionaban. 

Todos me decían que estaba loca, ¿amor de lejos, que es eso?, esa frase martillaba mis oídos, mientras mi corazón seguía latiendo al sentir que la hora de mensajearnos se acercaba, un día leí una frase que paralizó mi cuerpo, -voy a ir a verte-, un temblor extraño me recorrió de pies a cabeza, mis temores se hacían presentes y latentes, busque un sin fin de excusas para que no viniera; -no voy a estar, me voy de vacaciones, me siento enferma, es muy lejos, no quiero que gastes- ante todas ellas su respuesta siempre fue -el 5 de septiembre llego-

Ahora ya conocía su voz, había ocasiones en que sentía miedo y él se quedaba al otro lado del teléfono escuchándome, se que pasaba porque me despertaba muchas veces durante la noche y al otro lado de la línea telefónica sentía su respiración, me quedaba tranquila y agradecida de ese gesto, más aún sabiendo que se levantaba a la madrugada para ir a trabajar, habían ocasiones en que él dormía un par de horas y nada más, sin duda sentía su amor en la lejanía. 

Llegó la fecha y mis excusas nunca fusionaron, llegué a la terminal de buses y espere, temblaba, me levantaba y sentaba, miraba la hora y la volvía a mirar, hasta que ahí se veía venir su bus. Bajaba la gente y yo desde atrás miraba, pensé salir corriendo pero, él qué haría ahí solo, no conocía nada de acá. 

Bajaron todos y de los últimos bajo, lo vi tras un pilar, escondida y él temeroso miraba a todos lados, me arme de valor y me puse enfrente, me vio, se sonrojo y trataba de ocultarse entre los pasajeros que buscaban sus maletas, no lo lograba muy bien ya que era muy alto; me acerqué despacio, mis labios carmesí pintados suavemente para la ocasión, me acerque y bese su mejilla, -¿hola como estas?-  le dije bajito 

-Muy bien ¿y vos?- fueron sus palabras. 

Caminamos juntos sin decir más palabras, llegamos a la estación de subterráneo y subimos, lo miraba de reojo y él esquivaba mi mirada, en una frenada del tren me sujeto y nos sonrojamos, al llegar a casa lo presente, el dijo ser mi amigo y lo vi con tristeza, solo un amigo ¿y esos sentimientos escritos solo eran eso?, descanso en mi habitación ya que el viaje había sido de 17 agotadoras horas, ya entrada la noche fui a despertarlo para cenar, se asustó al verme y me dio ternura. 

Terminamos de cenar y fuimos a mi habitación para ver alguna película, me quedé de pie cerca del closet para sacar mi pijama, iba a dormir con mi pequeño hermano esos días, de repente sentí sus manos en mi cadera, me giro hacia él y simplemente me beso, vibre,sentía que mis piernas se iban a doblar, que eran de hilo y en su beso lo bese también, esos sentimientos virtuales se confirmaron en reales y ya no nos pudimos separar. 

Así comenzó esa historia de amor virtual, de esas que la mayoría dice no existe, no funciona, no sirve, yo digo que sí existe, es real y fuerte, ese sentimiento es inquebrantable ya que  te enamoras de la persona y no de la apariencia. 

Este amor que nació así hoy continúa más fuerte, ese amor dio dos bellos frutos, nos dicen papi y mami y dan besitos babosos día y noche. 

El amor cuando es amor perdura, vence y crece. 

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