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Respira conmigo amor.


[Pixabay](https://pixabay.com/es/photos/el-amor-novios-coraz%C3%B3n-rom%C3%A1ntico-1643452/

El dolor de ese momento quedaba plasmado en la memoria y retina de todos los que estaban presentes, ese grito desgarrador en medio de las súplicas para que no se rindiera y siguiera peleando por permanecer a su lado era lo que las personas escucharon esa fatídica tarde de marzo, esa tarde en que el atardecer se tiñe de dolor . 

Alan y Amy llegaban a disfrutar de sus vacaciones y también para festejar ese primer año de relación, una instancia para desconectarse de trabajos y familias y vivir su amor a plenitud, Alan había planeado muy bien todo y el último día de sus merecidas vacaciones le propondría a su bella novia matrimonio, quería que ese momento fuese especial y quedará en el recuerdo para siempre, se decía así mismo que su propuesta de unión eterna sería contada por la posteridad a sus nietos y bisnietos. 

El romanticismo era algo natural en ambos y las miradas que se otorgaban hablaban por sí solas y las mismas palabras no se hacían necesarias. Al llegar a la cabaña se instalaron y luego de descansar unos minutos salieron para disfrutar al máximo, Amy sentía que quería comerse el paisaje así como también dejar bellos momentos en el recuerdo de su novio, ella misma no entendía porque sentía esto tan extraño. 

Días de completa diversión y expresiones de amor estaban a cada minuto, complementados al máximo, practicando para ser marido y mujer sin saber ella que esa sería la propuesta. 

Amy la penúltima mañana de vacaciones lo miro mientras desayunaban y le decía que a pesar de todo ella lo amaría, la verdad Alan no tomo asunto a las palabras de Amy, por alguna razón ella sentía que algo extraño pararía y solo quería seguir viviendo esos momentos, aquellos que iba a atesorar en la eternidad, un amor eterno susurraba mientras caía una lágrima. 

-Porqué lloras amor- dijo Alan 

-No es nada amor, debe ser la emoción- dijo Amy. 

Luego de desayunar Alan la dejó sola en la cabaña, quería terminar los preparativos para la propuesta de sus dueños, todo estaba en su cabeza y quería que saliera tal cual lo imaginaba. 

Amy desde la cabaña veía el mar y se asombraba de los colores del agua, como cambiaban con la luz del sol y regalaban tanta belleza, lo veía asombrada y con respeto ya que no sabía nadar muy bien. 

Por la tarde llegó Alan y fueron a comer y a pasear nuevamente, caminaron de la mano al finalizar la tarde por la orilla de la playa, la arena tibia bajo sus pies y la brisa marina en sus rostros, Amy se detuvo y lo abrazo fuertemente. 

-Te amo ¿sabías verdad?- le dijo la muchacha a su novio con mejillas sonrojadas. 

-Claro que lo se amor, ¿tu sabias que yo te amo?- dijo Alan a su novia. 

Se miraron y terminaron esa tarde con un beso, uno que los estremeció de tal manera, todo su cuerpo se sincronizaba, era la primera vez que esto pasaba. 

Había llegado el último día de vacaciones, Amy sentía algo extraño, Alan con los nervios a flor de piel cada tanto tocaba su bolsillo para verificar que aquel anillo estuviese a salvo para ser entregado a la dueña de su corazón; el muchacho había rentado una lancha, quería que la propuesta fuese justo al ocaso. 

Caminaron al muelle y subieron, pusieron chalecos de seguridad y se sentaron uno junto al otro, Amy temblaba ya que su temor a no saber nadar bien la atemorizada, una extraña sensación la sucumbia, tomo la mano de Alan tan fuerte que el muchacho se sorprendió. 

Soltó la mano de su novia por un minuto y se arrodilló frente a ella, le dijo tartamudeando si quería ser su esposa, la muchacha asentía con la cabeza y lo abrazo, se besaron justo cuando comenzaba el ocaso, puso el anillo en su dedo y ella pensaba que ese era el nervio que sentía y se relajo. 

Al emprender el regreso al muelle la lancha presentó problemas y empezó la tragedia, las llamas salían por la cabina y Amy aterrada no sabía que hacer, el capitán de la lancha grito que saltaran y así lo hicieron, ambos de la mano, el mar se puso furioso sin saber el motivo, esa agua calmada estaba turbulenta, el chaleco de Amy se había soltado de su delgado cuerpo y se perdía en las olas del mar, mientras Alan nadaba con todas sus fuerzas para alcanzarla, paso no se cuanto tiempo hasta que los sacaron, la muchacha no respiraba, estaba comenzando a ponerse azul y los intentos de los paramédicos para hacerla respirar se volvían nada, intentaron y trataron de salvarla pero.fue muy tarde, Alan sosteniendo su mano gritó RESPIRA CONMIGO AMOR. 

La muchacha presentía algo y vivió su amor de tal manera junto a su enamorado que hoy la gente aún recuerda la tarde del ocaso que el mar arrebató un amor que parecía inmortal. 

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