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Las estrellas del cielo huyeron. Relato.

### <center>Las estrellas del cielo huyeron.</center>

<center>[Pixabay](https://pixabay.com/es/illustrations/luna-estrella-noche-sue%C3%B1o-paisaje-4606246/)</center>

Una noche cualquiera, sin nada de especial, nada en particular ocurría, la noche estaba oscura, tan oscura que no se veía, ¿porqué estará tan oscuro? preguntaba la gente, y ninguno de ellos miraba hacia arriba.

La luna estaba sola, tan sola y desvalida, trataba de entregar su brillo más ella sola no podía, miraba a todos lados y no hallaba compañía, ¿donde estarán mis hijitas? se preguntaba la luna al no ver a las estrellitas.

Ninguna de ellas, menos los luceros estaban plasmados en el cielo, todo negro, negro tan negro, sin brillo ni ruidos de grillos, la noche oscura se volvía silenciosa y a pesar de eso nadie se daba cuenta.

La pobre luna cansada de tanto brillar, vio que estando sola no lo podía lograr, se canso en demasía y agotó su energía y decidió retirar a descansar en su camita, de es forma el cielo sin estrellas, luna y luceros quedó aún mucho más negro de lo que estaba siendo.

La gente al fin se dio cuenta, no estaba la luna y menos las estrellas, no entendían nada, en verdad quién podría entenderlo, las estrellas cansadas se habían retirado sin decir una palabra.

Escondidas tras nubes nocturnas veían hacía abajo y disfrutaban de las luces, parecía otro cielo, uno sin luna al igual que el de ellos.

Ya relajadas de su descanso regresaron de una en una titilando imponentes, la luna al notarlas regresó presurosa, quería ver a sus hijas, sus brillantes hermosas.

Compartieron el cielo nocturno y brillaron al máximo y la gente encantada las veía desde abajo….

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(Competition 57). The ferst night /la primera noche . (eng/esp)


Image courtesy of @xpliar.

The first night.

On the first night of our first encounter, the moon shone so bright that it looked like the sun itself, it radiated so much light that it left us blind in our passionate love and the words of promises of eternal company seemed to sparkle on that beautiful bright moon.

Succumbing in the caresses and honey of our mouths, hugging without letting go, sighing with passion, while that mischievous bright moon shone brighter, it might be that he wanted to look at how we loved each other in this beautiful landscape.

Under the tree turned red by our own passion he gave us his leaves, as if he wanted to caress us and become part of this immeasurable heat that took hold of our bodies.

While the earth and the grass that looked like a mantle so soft and warm arranged for us, stayed with the heat that we left in each caress that we propitiated.

He whispered so slowly and that sensual wind that came out of his lips made me tremble, it wasn’t really cold, it was the nervousness of that first beautiful meeting of exciting love.

Long night hours we were intertwined while that bright moon, the passionate tree of red color and the mantle of grass were our only witnesses to this night in which we were only one.

Tonight when love shone so brightly, that even the ocean was snatched from passion and released the waves to appease our passion, but nevertheless the drops that arrived evaporated at the contact of our skin, a special night full of love and nothing plus.

A night when succumbed love reigned in lustful passion.

Spanish. 

La primera noche. 

La primera noche de nuestro primer encuentro la luna brilló tanto que parecía el mismísimo sol, irradiaba tanta luz que nos dejaba ciegos en nuestro amor apasionado y las palabras de promesas de eterna compañía parecían destellos en aquella bella luna brillante. 

Sucumbiendo en las caricias y la miel de nuestras bocas, abrazados sin soltarnos, suspirando de pasión, mientras esa pícara brillante luna más brillaba, será acaso que quería mirar como nos amábamos en este paisaje tan bello. 

Bajo el árbol tornado de rojo por nuestra propia pasión nos entregaba sus hojas, como si quisiera acariciarnos y hacerse participe de este calor inmensurable que se apoderaba de nuestros cuerpos. 

Mientras la tierra y el pasto que parecía un manto tan suave y cálido dispuesto para nosotros, se quedaba con el calor que dejábamos en cada caricia que nos propiciamos. 

Me susurraba tan despacio y ese viento sensual que salía de sus labios me hacía temblar, no era frío en realidad, era el nerviosismo tal de aquel primer bello encuentro de excitante amor. 

Largas horas nocturnas estuvimos entrelazados mientras aquella brillante luna, el árbol apasionado de rojo color y el manto de pasto fueron nuestros únicos testigos a esta noche en que fuimos solo uno. 

Esta noche en que el amor brilló tanto, que hasta el mismo océano se arrebato de pasión  y soltó las olas para apaciguar nuestra pasión, más sin embargo las gotas que llegaban se evaporan al contacto de nuestra piel, una noche especial llena de amor y nada más. 

Una noche en que reinó el amor sucumbido en la lujuriosa pasión.